La aceituna solo brota en la rama nueva, no en la leñosa. Comprender este principio es una de las claves para obtener árboles más sanos, productivos y longevos.
El olivo (Olea europaea L.) es un árbol extraordinariamente resistente, capaz de vivir durante cientos de años. Sin embargo, su longevidad no garantiza una producción constante. Sin una poda adecuada, el árbol acumula madera envejecida, la copa se vuelve más densa, disminuye la entrada de luz y aire, y la producción de aceitunas comienza a reducirse.
¿Dónde nace la aceituna?
Uno de los conceptos más importantes es que la aceituna se desarrolla principalmente sobre los brotes del año, es decir, en ramas jóvenes que crecieron durante la temporada anterior. La madera vieja o leñosa conserva la estructura del árbol, pero tiene una capacidad mucho menor para producir nuevos brotes fértiles.
Por esta razón, la poda no consiste en cortar ramas al azar, sino en renovar continuamente la madera productiva, eliminando aquellas ramas viejas, cruzadas, sombreadas o poco vigorosas para estimular el crecimiento de nuevos brotes donde aparecerán las flores y posteriormente las aceitunas.
¿Por qué es importante eliminar parte de la madera vieja?
Cuando un olivo conserva demasiada madera envejecida ocurren varios problemas:
Disminuye la penetración de la luz en el interior de la copa.
Se reduce la ventilación, favoreciendo enfermedades.
Aparecen brotes de agua poco productivos.
La floración se concentra únicamente en la periferia.
Aumenta la alternancia productiva (vecería), produciendo mucho un año y poco al siguiente.
Al retirar estratégicamente parte de esa madera leñosa, el árbol redirige su energía hacia brotes jóvenes más vigorosos, incrementando la formación de yemas florales y mejorando la calidad del fruto.
Los beneficios de una poda correcta
Una poda bien realizada ofrece múltiples ventajas:
La poda del olivo es mucho más que una práctica estética. Es una herramienta de manejo que trabaja junto con la biología del árbol.
Recordemos siempre este principio:
La aceituna nace en la rama nueva; la madera vieja sostiene al árbol, pero la renovación de sus brotes es la que asegura la cosecha del mañana.
Con una poda inteligente, el olivo puede ofrecer cosechas abundantes durante décadas e incluso siglos, manteniendo viva una tradición agrícola que hoy sigue encontrando un gran futuro en México.
Texto respaldado por la literatura agronómica sobre el cultivo del olivo (Olea europaea L.), incluyendo investigaciones del Consejo Oleícola Internacional (COI), universidades españolas (Córdoba, Jaén y Sevilla) y tesis sobre fisiología y poda del olivo.



